sábado, 13 de abril de 2013

Gracias A Todos Y Gracias A La Vida



Recordáis la canción de Violeta Parra, "Gracias a la Vida"?

La mayoría de los días tenemos ese sentimiento de que nos falta algo, algo que ese día queremos conseguir, queremos solucionar, queremos recibir.

Estos sentimientos de carencia ya sabemos que solo existen en nuestra percepción puesto que el universo no tiene carencia ninguna, y también es verdad que concentramos mucha de nuestra energía en estas carencias que percibimos en nuestras vidas, bien sean materiales, de salud, de dinero, emocionales, de relaciones, etc.

Y sin embargo que poca energía dedicamos a dar gracias, y como decía la canción de Violeta Parra, "gracias a la vida que me ha dado tanto", y ni siquiera somos realmente conscientes de lo muchísimo que nos ha dado la vida y que nos sigue dando todos los días.

Gracias por este momento!


La semana pasada estuve conversando con una maravillosa amiga que hace dos anos tuvo un problema de salud bastante grave que la mantuvo en coma durante unos meses y muy cerca de la muerte. Y en nuestra conversación me comentaba que desde que salio del hospital comenzó a apreciar y a agradecer cosas que antes de su experiencia no apreciaba como nos pasa a la inmensa mayoría de nosotros.


 Gracias por estar viva, gracias por respirar, gracias por poder caminar, gracias por estar conduciendo mi coche, gracias por ver un amanecer, gracias por la belleza de una flor, gracias por poder admirar la belleza del cielo, gracias a Dios por el milagro de mi vida.

Todo esto me comentaba mi amiga con lágrimas en los ojos y no de tristeza sino de la alegría tan inmensa de poder apreciar todos estos pequeños-grandes detalles cada momento de su existencia.

Me dejo recapacitando en cuanta de nuestra energía empleamos en patalear por lo que no tenemos y que poca energía utilizamos en agradecer y por lo tanto en apreciar todo lo que tenemos tanto en nuestro interior como en el exterior.


¿Por qué tenemos que perder algo para comenzar a apreciarlo?


Nuestro adolescente interior que es nuestro ego asume como todos los adolescentes que todo se lo merece, que no debe agradecer nada puesto que no es un regalo y un acto de bondad de Dios lo que recibe diariamente sino mas bien un derecho que a nadie debe de agradecer.

Este adolescente que todos llevamos dentro esta centrado únicamente en lo que no tiene, en lo que otros no le han dado, en las personas que han fallado en cumplir sus expectativas, en el capricho que ese día le apetece, en quien le llevo la contraria ayer, en no tener en ese momento todo lo que quiere y como el lo quiere.

Es importante rebasar la barrera de nuestro ego

Es muy importante que rebasemos la barrera de nuestro ego para mirar nuestra existencia desde la perspectiva de nuestro Yo Superior. Desde esa parte de nosotros que puede ver mas allá de las limitaciones que ese día hayamos escogido vivir. Esa parte de nosotros que desde el amor puro en la que fue creada puede decir, GRACIAS.



Gracias a la vida

Gracias por las risas

Gracias por las lágrimas que me han ayudado a aprender

Gracias a mis amigos

Gracias a mis enemigos

Gracias por un nuevo amanecer

Gracias por cada bocanada de aire que me da la vida

Gracias por el día y gracias por la noche

Gracias porque puedo caminar y puedo hacer camino

Gracias porque puedo ver y admirar Dios mío las maravillas que has creado

Gracias a Dios

Gracias a todos vosotros hermanos del alma por compartir este maravilloso viaje que es la vida conmigo.

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